Obras para clarinete y piano: repertorio recomendado para recitales (principiante a avanzado)
Elegir obras para clarinete y piano para un recital no va solo de “qué pieza suena bonita”: importa el nivel real (técnica, resistencia, lectura), el tipo de sala, el pianista acompañante y, sobre todo, cómo se construye un programa que tenga variedad y sentido. En esta guía satélite encontrarás repertorio recomendado desde principiante hasta avanzado, con ideas de combinaciones, mini-ejercicios para preparar pasajes típicos y una checklist práctica para llegar al escenario con menos sorpresas.
Si estás armando un plan más amplio (por estilos, objetivos o temporadas), apóyate también en esta guía de repertorio para clarinete por niveles, donde verás cómo encaja el dúo clarinete–piano dentro de un itinerario completo.
Cómo elegir repertorio para recital (sin pasarte de nivel)
Antes de mirar listas, decide 4 cosas. Te ahorrarán semanas de ensayo “a ciegas”:
- Duración objetivo: 8–12 min (audición), 15–25 min (recital corto), 30–45 min (recital estándar).
- Centro de gravedad: ¿quieres que lo “más difícil” sea una sonata completa o una pieza brillante de 6–8 min?
- Variedad: combina al menos dos de estos mundos: clásico/romántico, lírico/virtuoso, lento/rápido, tonal/contemporáneo.
- Logística: páginas, cambios de clarinete (si hay), tempi realistas y tiempo de ensayo con el pianista.
Consejo práctico: elige una obra “ancla” (la que mejor te sale) y construye el resto alrededor. Si tu punto fuerte es el canto legato, no llenes el programa de piezas de staccato rápido; equilibra con una obra más rítmica pero corta.
Para afinar detalles técnicos que afectan mucho a este dúo, te pueden venir bien estos recursos internos: embocadura y control del aire y ajustes de afinación en tiempo real (aplican perfectamente en música de cámara).
Nivel principiante: piezas accesibles y musicales
En nivel inicial conviene priorizar obras que suenen “completas” sin exigir grandes saltos al sobreagudo ni articulaciones muy densas. Busca tesitura cómoda (chalumeau y clarino medio), frases cantables y acompañamientos de piano claros.
Repertorio recomendado
- Saint-Saëns – “El cisne” (arreglo): excelente para trabajar legato, fraseo y control del aire.
- Schumann – “Träumerei” (arreglo): ideal para sonido centrado y rubato moderado.
- Fauré – “Après un rêve” (arreglo): musical y muy “agradecido” en recital si lo tocas con buen gusto.
- Rachmaninov – “Vocalise” (arreglo): si tu registro medio está estable, luce mucho sin ser pirotécnico.
- Gade / Mendelssohn / piezas líricas románticas (selecciones en arreglos): funcionan bien para 3–5 minutos.
Tip de programación: para una audición corta, combina una pieza lírica + una danza/tempo vivo breve (aunque sea sencilla) para no terminar con “todo lento”.
Si notas que el paso entre registros se vuelve inseguro, revisa esta guía: registro del clarinete explicado.

Nivel intermedio: sonatinas, fantasías y primeras sonatas
En este punto ya puedes abordar obras con estructura más larga (varios movimientos) o piezas de concierto con secciones contrastantes. Aquí el reto suele ser la resistencia (mantener calidad de sonido en 8–12 min) y la coordinación fina con el piano.
Sonatas y sonatinas para clarinete y piano (intermedio)
- Saint-Saëns – Sonata para clarinete y piano, Op. 167: muy tocable si gestionas bien el aire; gran opción “puente” hacia repertorio más grande.
- Poulenc – Sonata para clarinete y piano: requiere estilo y precisión rítmica; si te cuesta, selecciona movimientos sueltos con tu profesor.
- Hindemith – Sonata para clarinete y piano: sólida para trabajar articulación, métricas y carácter.
Piezas de concierto para clarinete y piano (intermedio)
- Weber – “Romanza” (a veces extraída de conciertos/obras): canto romántico con virtuosismo moderado según versión/edición.
- Chopin – Nocturnos (arreglos): muy útiles para aprender a “respirar como un cantante”.
- Debussy – “Première Rhapsodie” (versión con piano): según tempo y edición, puede ir de intermedio alto a avanzado.
Para que estas obras no se vuelvan una lucha de material, vale la pena optimizar set-up: guía de boquilla y cañas y cómo elegir caña (dureza/corte).
Nivel avanzado: grandes sonatas y repertorio de alta exigencia
En avanzado la dificultad no es solo tocar “las notas”: es sostener el estilo, el color, la afinación por registros y una proyección estable. Muchas obras avanzadas también exigen un piano con parte realmente protagonista (no simple acompañamiento), así que la planificación de ensayos es clave.
Grandes sonatas para clarinete y piano
- Brahms – Sonatas Op. 120 n.º 1 y n.º 2: fundamentales del repertorio romántico para clarinete y piano; requieren madurez de sonido y fraseo.
- Beethoven – Trio Op. 11 “Gassenhauer” (clarinete/violonchelo/piano): no es dúo, pero es una opción de cámara muy programable si puedes sumar chelo.
- Schumann – “Fantasiestücke”, Op. 73: tres piezas cortas, intensas y muy agradecidas si el balance con el piano está bien.
Obras románticas para clarinete y piano (avanzado)
- Reger – “Albumblätter” / piezas seleccionadas: densidad armónica y control de línea.
- Widor – “Introduction et Rondo” (según edición): brillante y efectiva en recital.
Obras contemporáneas para clarinete y piano (nivel avanzado)
- Messiaen – “Abîme des oiseaux” (original para clarinete solo): como contraste dentro de un recital con piano (si el formato lo permite) aporta color y modernidad.
- Ligeti – “Sechs Bagatellen” (original para quinteto de viento): alternativa si cambias formato; para dúo clarinete–piano, busca selecciones contemporáneas de tu conservatorio/editorial.
Para contexto histórico y catálogo básico de compositores, puedes consultar fuentes generales como Wikipedia (Clarinete) o las páginas de obras específicas (por ejemplo, las sonatas Op. 120 de Brahms en Wikipedia) para fechas, movimientos y datos de edición.
3 programas de recital listos (corto, estándar y largo)
Programa A (10–12 min) — audición / muestra
- Pieza lírica (Fauré “Après un rêve” o Schumann “Träumerei”, arreglo) – 3–5 min
- Movimiento rápido de una sonata/sonatina (según nivel) – 4–6 min
- Mini bis: danza o tema breve – 1–2 min
Programa B (20–30 min) — recital estándar corto
- Obra clásica o neoclásica (Hindemith o Poulenc: 1–2 movimientos) – 8–12 min
- Obra romántica de carácter (Schumann “Fantasiestücke” o selección) – 8–10 min
- Pieza brillante de cierre (rondó / fantasía / rapsodia según nivel) – 6–8 min
Programa C (35–45 min) — recital completo
- Sonata grande (Brahms Op. 120 n.º 1 o n.º 2) – 20–25 min
- Obra contrastante (Poulenc o Debussy, selección) – 8–10 min
- Pieza lírica breve + cierre virtuoso (arreglo cantabile + pieza de concierto) – 8–12 min
Si estás trabajando tu seguridad rítmica para montar programas largos, esta guía te ayuda muchísimo: lectura a primera vista en clarinete.

Checklist y pasos de preparación (clarinete + pianista)
Pasos (recomendación práctica)
- Semana 1: escucha 2–3 versiones por obra y marca en la partitura respiraciones “posibles”.
- Semana 2: define tempos reales con metrónomo (sobre todo en movimientos rápidos) y decide dónde ceder/adelantar.
- Semana 3: primer ensayo con pianista a tempo cómodo; acordad rubatos y finales (fermata/cortes).
- Semana 4: ensayo general con “pases” completos (sin parar) y ajuste de balance.
Checklist rápida (antes del ensayo general)
- Partituras con páginas marcadas y pasajes difíciles señalados.
- Respiraciones y puntos de apoyo escritos (no improvisados en el escenario).
- 2–3 cañas listas (una principal + repuestos) y boquilla revisada.
- Decisión clara de tempi y carácter por sección.
- Plan de balance: dónde el clarinete debe “entrar dentro” del piano y dónde lidera.
Mini-ejercicios para pasajes típicos en obras de recital
Estos ejercicios son cortos y se adaptan a casi cualquier pieza (sonatas, fantasías o arreglos líricos):
1) “Arco de aire” para frases largas (2 minutos)
- Elige una frase de 6–10 compases.
- Tócala en mf constante, sin vibrato (si lo usas) y sin empujar al final.
- Repite añadiendo un crescendo suave hasta el punto alto y diminuendo al cerrar.
2) Articulación “limpia” en semicorcheas (3 minutos)
- Reduce a grupos de 4 notas: toca solo la primera ligada y las otras tres picadas.
- Cambia el patrón (2 ligadas + 2 picadas; 3 ligadas + 1 picada).
- Vuelve al patrón original: suele sentirse más estable.
3) Afinación por registro (90 segundos)
- Escoge dos notas “puente” entre registros (por ejemplo, Si–Do–Re alrededor del cambio).
- Toca nota larga con afinador y luego sin afinador, buscando el mismo centro.
- Integra al pasaje real con piano (si puedes, con acordes tenidos).
Errores comunes al montar clarinete y piano (y cómo evitarlos)
- Elegir demasiado largo: una sonata completa + pieza virtuosa puede ser excesivo. Solución: recorta con movimientos sueltos bien escogidos.
- No decidir respiraciones: respirar “cuando se pueda” rompe fraseo. Solución: marca respiraciones y alternativas A/B.
- Balance mal entendido: tocar siempre por encima del piano fatiga y suena duro. Solución: define 3 niveles de proyección (foco, mezcla, fondo).
- Ensayar solo y tarde con pianista: en dúo, la coordinación es parte de la técnica. Solución: al menos 2 ensayos tempranos, aunque sean lentos.
- Tempos irreales: “en casa sale” pero en recital no. Solución: tempo objetivo = tempo estable + margen de nervios.
Si quieres profundizar
Para ver más opciones de piezas, cómo repartir dificultad por etapas y qué tocar según objetivos (audición, banda, conservatorio, cámara), visita la guía de repertorio para clarinete por niveles.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué diferencia hay entre “sonatas para clarinete y piano” y “piezas de concierto”?
La sonata suele tener varios movimientos y un desarrollo más “arquitectónico”. Las piezas de concierto suelen ser de un solo movimiento (o secciones encadenadas) y buscan impacto inmediato: virtuosismo, cantabilidad o contraste rápido.
¿Cuántas obras conviene llevar a un recital de 20–30 minutos?
Normalmente 3 a 5 números funcionan bien: una obra principal (8–15 min), una obra contrastante (6–10 min) y 1–2 piezas cortas para abrir/cerrar o como bis.
¿Qué hago si una obra me queda “un poco alta” de nivel?
Recorta con movimientos sueltos, baja el tempo objetivo, simplifica articulaciones al inicio (manteniendo estilo) y prioriza limpieza + musicalidad. Si aun así compromete el programa, elige una alternativa más estable: en recital, la consistencia suele ganar.
¿Cómo elegir tonalidades cómodas en arreglos?
Busca tonalidades que no te obliguen a estar siempre en el pasaje o a sostener sobreagudos largos. En arreglos, es normal transponer para favorecer el color del clarinete (y el equilibrio con el piano).
¿Cuánto tiempo de ensayo hace falta con el pianista?
Como referencia: mínimo 2–3 ensayos “reales” para un programa corto y 4–6 para un recital completo, especialmente si hay rubatos, cambios de carácter rápidos o finales complejos.
¿Cómo evitar que el clarinete suene más fuerte pero menos presente?
Trabaja proyección desde el centro del sonido (columna de aire estable) y el enfoque de la embocadura, no desde apretar. Ajusta dónde apuntas el sonido (ligeramente por encima del atril suele ayudar) y acuerda con el pianista dinámicas reales, no “teóricas”.
¿Qué repertorio romántico para clarinete y piano suele funcionar mejor en público general?
Obras cantables y de forma clara: Schumann (piezas de carácter), Brahms (si el nivel lo permite) y arreglos líricos (Fauré, Saint-Saëns). Suelen conectar bien por melodía y contraste sin exigir “explicar” el lenguaje.
¿Es buena idea incluir una obra contemporánea en un recital clásico?
Sí, si está bien ubicada: como contraste en el centro del programa o como pieza corta antes del final. Asegúrate de que el lenguaje rítmico esté sólido y de que el público no reciba solo “densidad” sin descanso.
Nota editorial
Las sugerencias de nivel son orientativas: la dificultad real cambia según edición, tempo elegido y experiencia en música de cámara. Si dudas entre dos opciones, prioriza la obra que puedas tocar de principio a fin con estabilidad y buen sonido.