Piezas fáciles para clarinete: 25 opciones para principiantes (con criterios para elegir bien)
Buscar piezas fáciles para clarinete no va solo de “que suene bonito”: lo importante es que encaje con tu nivel real (digitación, respiración, lectura y registro). Si eliges bien, avanzas más rápido, te frustras menos y tu sonido mejora antes.
En esta guía tienes 25 canciones para clarinete principiantes y melodías sencillas organizadas por tonalidad y dificultad práctica, además de una checklist para escoger repertorio de iniciación, mini-ejercicios y errores típicos. Y si luego quieres una visión más amplia (por estilos, objetivos y niveles), aquí tienes el pilar: repertorio para clarinete por niveles.
Antes de elegir: 7 criterios rápidos para acertar con una pieza “fácil”
No todas las piezas “para principiantes” lo son de verdad. Usa estos criterios (en 60 segundos) antes de descargar o imprimir una partitura:
- Tonalidad con pocas alteraciones: empieza por Do mayor, Fa mayor y Sol mayor (en general, piezas con pocas alteraciones son más amables para la lectura).
- Rango cómodo: idealmente del Mi3–Do5 aprox. (registro chalumeau y clarino inicial). Evita saltos al sobreagudo.
- Ritmos simples: negras, blancas, corcheas sueltas. Si hay síncopas constantes, ya no es tan “fácil”.
- Frases cortas: si te quedas sin aire cada dos compases, la pieza se vuelve difícil aunque las notas sean simples. (Mejor con respiraciones claras.)
- Pocas articulaciones “finas”: staccato rápido o dobles picados suelen complicar.
- Digitaciones estables: muchas notas de garganta (La–Si♭–Si natural) seguidas pueden incomodar al principio.
- Tempo realista: “fácil” a 60 bpm puede ser “difícil” a 120 bpm. Que el tempo de estudio sea negociable.
Si estás construyendo base técnica, te puede venir bien tener a mano estas guías internas:

Checklist (imprimible mental): ¿esta pieza es buena para mí?
- ¿La leo sin parar? Si te detienes cada compás, baja un escalón (o reduce tempo).
- ¿La puedo tocar “a notas largas”? Si sosteniendo las notas ya se desmorona, aún no es el momento.
- ¿Tiene un patrón repetido? Repeticiones = aprendizaje rápido.
- ¿Puedo cantarla o tararearla? Si puedes imaginar la frase, afinas y respiras mejor.
- ¿Mi sonido aguanta? Si el sonido se “aplana” al final de frases, reduce tempo o acorta frases.
25 melodías sencillas para clarinete (ordenadas por “fáciles de verdad”)
Las siguientes opciones suelen funcionar como repertorio de iniciación para clarinete porque tienen melodías claras, frases relativamente cortas y armonías previsibles. En cada una verás por qué es buena y qué practicar.
A) En Do mayor (0 alteraciones): lectura amable
Estas piezas en do mayor para clarinete suelen ser las más directas para empezar (especialmente si estás consolidando lectura).
- Oda a la alegría (Beethoven) — Motivo repetido, ritmo simple. Practica: legato entre notas conjuntas.
- Himno a la alegría / tema simple tipo coral — Frases cuadradas. Practica: respiraciones planificadas cada 2–4 compases.
- Campanitas del lugar (Jingle Bells) — Corcheas fáciles, patrón claro. Practica: articulación ligera “tu”.
- Mary Had a Little Lamb — Muy pocas notas. Practica: sonido estable en notas largas.
- Frère Jacques (Martín pescador / Hermano Juan) — Ideal para canon. Practica: mantener pulso con metrónomo.
- When the Saints Go Marching In — Melodía conocida, buena para swing suave. Practica: acentos naturales de frase.
- Scarborough Fair (tradicional) — Melodía cantábile. Practica: afinación en notas sostenidas (sin apretar).
- Simple Gifts (tradicional shaker) — Frases muy “cantables”. Practica: crescendos cortos dentro de la frase.
B) En Fa mayor (1 bemol): ideal para sonido “redondo”
Muchas piezas en fa mayor para clarinete caen muy bien en mano y favorecen un sonido cálido (además entrenas el Si♭ con naturalidad).
- Twinkle, Twinkle Little Star (Estrellita) — Perfecta para variar articulación. Practica: una vez ligado, una vez picado.
- Amazing Grace — Lenta y expresiva. Practica: control del aire en notas largas.
- Greensleeves (tradicional) — Melodía modal, muy agradecida. Practica: cambios de registro suaves.
- Alouette (tradicional) — Ligera y repetitiva. Practica: precisión rítmica.
- Theme sencillo tipo “minueto” (estilo clásico) — Ritmo estable, articulación clara. Practica: separar sin “morder”.
- Oh! Susanna — Alegre, fácil de memorizar. Practica: tocar de memoria para mejorar musicalidad.
- Go Tell It on the Mountain — Frases cortas. Practica: ataques limpios en entradas.
- London Bridge Is Falling Down — Muy sencilla, útil para tempo. Practica: empezar lento y subir 4 bpm.
C) En Sol mayor (1 sostenido): lectura con Fa♯ sin drama
Cuando ya te suenan cómodas las piezas con 0–1 alteración, piezas con pocas alteraciones en Sol mayor son un paso natural.
- O’ Come, All Ye Faithful (Adeste Fideles) — Melodía amplia, fácil de frasear. Practica: respiración estratégica.
- She’ll Be Coming ’Round the Mountain — Patrón repetido. Practica: consistencia de articulación.
- Yankee Doodle — Buen entrenamiento rítmico. Practica: corcheas iguales, sin correr.
- Minueto en Sol (atrib. Bach/Notebook) — Clásico de iniciación (adaptado). Practica: acentos de compás (1º tiempo).
D) Siguiente nivel (aún “fáciles”, pero con un reto concreto)
Estas siguen siendo melodías sencillas para clarinete, pero añaden un elemento: alguna alteración extra, un salto más grande o fraseo más largo.
- Habanera (tema simplificado, estilo Carmen) — Ritmo característico. Reto: mantener pulso sin arrastrar.
- O mio babbino caro (fragmento simplificado) — Cantábile real. Reto: controlar el vibrato natural del aire (sin “temblar”).
- Für Elise (inicio, adaptado) — Reconocible y motivante. Reto: regularidad de dedos en patrón repetido.
- El Danubio Azul (tema, simplificado) — Frases más largas. Reto: plan de respiración.
- Pequeña pieza tipo “andante” (estilo examen inicial) — Musicalidad y dinámica. Reto: contrastes p/mf sin perder afinación.
Tip práctico: si una pieza te encanta pero “se te atraganta”, conviértela en ejercicio: baja el tempo, toca solo 4 compases en bucle y ve añadiendo 2 compases cada día.

Mini-ejercicios (5–8 minutos) para que estas piezas suenen mejor
1) “Notas largas con intención” (2 min)
- Elige 3 notas que aparezcan mucho en la pieza.
- Sostén cada una 8 pulsos a 60 bpm.
- Haz un crescendo de 4 pulsos y diminuendo de 4, sin que suba la afinación.
2) “Ritmo fantasma” (2–3 min)
- Aplaude el ritmo de 8 compases.
- Luego tócala con una sola nota (por ejemplo, Sol) manteniendo el ritmo exacto.
- Finalmente vuelve a las notas reales.
3) “Articulación limpia” (2–3 min)
- Toca un compás ligado y el siguiente picado.
- Si el picado suena duro, reduce presión de mandíbula y usa menos lengua (ataque más pequeño).
Para reforzar la base del sonido (sin complicarte), te servirá esta lectura interna: Cómo sonar bien en el clarinete: embocadura, boquilla, caña y aire.
Errores comunes al elegir piezas fáciles (y cómo evitarlos)
- Elegir por “fama” y no por rango: una melodía conocida puede subir demasiado al clarino. Solución: busca versión adaptada o transpón.
- Confundir “lento” con “fácil”: piezas lentas exigen buen aire y afinación. Solución: trabaja notas largas primero.
- Ignorar la tonalidad: si aún estás asentando Si♭ o Fa♯, una tonalidad con más alteraciones te frena. Solución: prioriza Do/Fa/Sol.
- Estudiar siempre de principio a fin: terminas repitiendo solo lo que ya sale. Solución: practica por bloques (4–8 compases).
- Subir el tempo demasiado pronto: el sonido se rompe y la digitación se ensucia. Solución: sube 4–6 bpm cuando puedas tocar 2 veces seguidas sin fallos grandes.
Si quieres profundizar
Esta lista es intencionalmente práctica y “al grano”. Para ampliar repertorio por niveles, estilos (clásico, bandas sonoras, jazz, tradicional) y objetivos (sonido, técnica, lectura, ensamble), visita el pilar: repertorio para clarinete por niveles.
Recursos útiles (fuentes confiables)
- Clarinete (Wikipedia) — Contexto general del instrumento y registros.
- Yamaha (sitio oficial) — Referencias generales de instrumentos y mantenimiento (fabricante reconocido).
Y dos lecturas internas extra que suelen conectar bien con este tema:
FAQ: piezas fáciles para clarinete (principiantes)
¿Qué hace que una pieza sea realmente fácil en clarinete?
Normalmente: tonalidad con pocas alteraciones, rango corto (sin sobreagudos), ritmos simples, tempo moderado y frases que permiten respirar sin forzar.
¿Qué tonalidades convienen para empezar: Do, Fa o Sol?
Do mayor es la más cómoda para leer; Fa mayor introduce el Si♭ de forma natural; Sol mayor añade el Fa♯. Son un “trío” perfecto para iniciar sin saturarte de alteraciones.
¿Cómo sé si una partitura “para principiantes” en realidad es avanzada?
Señales claras: muchas alteraciones, saltos grandes entre registros, semicorcheas frecuentes, articulaciones rápidas (staccato continuo) o frases larguísimas sin lugares lógicos para respirar.
¿Cuántas piezas debería estudiar a la vez?
Para empezar, 2–3 es una buena cifra: una muy fácil para sonido/seguridad, otra para lectura y una “reto” pequeña (solo un nivel por encima).
¿Es mejor tocar lento o intentar el tempo original?
Es mejor tocar lento con buen sonido y ritmo estable. Cuando puedas hacer 2 pasadas seguidas sin errores grandes, sube el metrónomo poco a poco.
¿Qué registro del clarinete es más recomendable para principiantes?
El chalumeau y el clarino inicial suelen ser los más estables. El sobreagudo puede esperar a que la embocadura, el aire y la digitación estén asentados.
¿Qué hago si me cuesta el paso por la “garganta” (La–Si♭–Si)?
Reduce tensión, trabaja lento y aísla ese fragmento en bucle. Muchas veces ayuda tocarlo ligado primero y luego añadir articulación sin cambiar el apoyo del aire.
¿Conviene memorizar canciones sencillas para mejorar?
Sí: memorizar 8–16 compases te libera de la lectura y te obliga a escuchar afinación, fraseo y calidad de sonido. Alterna tocar con partitura y de memoria.